jueves, 26 de marzo de 2026

VIERNES, CASI MEDIANOCHE.

Mañana día libre, sin trabajo previsto, pero la semana ha sido dura y apetece poner rumbo a casa y desconectar.
Buenos propósitos abortados por un WhatsApp de Lupe invitándome a pasar por "El Perro Verde": 
 - Te esperamos con sorpresa.
La curiosidad siempre vence a las buenas intenciones, y más viniendo de Lupe. Con ella no hay margen de duda.
Y allí están casi todos los de siempre. Se nota que me llevan unas cuantas cervezas de ventaja, pero eso tiene fácil solución. Saludo a varios antes del efusivo y sincero abrazo con mi "hermana" que aprovecha para susurrarme al oído:
 - La chica de cazadora blanca y minifalda ajustada. 
En la barra, Noe me recibe con mi cerveza y el cálido y pícaro beso habitual. Un buen trago, mirada directa a la chica solitaria que sonríe en el taburete del fondo. 
Ella no aparta la mirada y dibuja una brillante sonrisa, así que me acerco pensando que, una vez más, Lupe acierta de pleno.
¡Me conoce demasiado bien!

MICHEL GARCÍA
LEGNA LOBO NEGRO

derechos reservados
 

jueves, 19 de marzo de 2026

SINCERA COMPLICIDAD.

Salvaje, atrevida y desvergonzada.

Así me siento cada vez que mi mente vuelve a los escenarios compartidos con aquel diabólico maestro que pasó por mi vida hace unos pocos años.

Ni me arrepiento ni aparece la culpa cuando a solas en mi cama esos recuerdos encienden mi cuerpo y mis manos fingen ser las suyas, recorriéndome con descaro hasta terminar desnuda y empapada, anhelando sus mordiscos, soñando con retorcerme de nuevo entre sus brazos mientras lleno su boca con mis gemidos.

Aprendí a ser descarada, a reclamar travesuras, a mostrar y ofrecerle sin pudor cada rincón de mi cuerpo, presumiendo orgullosa de hacerlo.

Jamás olvidaré esa indecente y sincera complicidad, y aunque cada noche sueñe con tenerle de nuevo entre mis piernas. Nunca le he culpado ni le culparé por haber seguido su camino.

Será muy difícil que alguien vuelva a hacerme vibrar con la maravillosa y adictiva maestría con la que él lo hacía. Pero nunca se sabe qué sorpresa nos espera en la próxima esquina. Quizás ahora sea mi turno y sea el momento de tomar las riendas para ser yo quien guíe a alguien.

Sea como sea, gracias de corazón, viejo lobo canoso. Nunca dejaré de disfrutar de esa criatura que tú volviste con dulzura y delicadeza una salvaje atrevida desvergonzada.

MICHEL GARCÍA
LEGNA LOBO NEGRO

derechos reservados